Las tarjetas de presentación, esas grandes aliadas

Las tarjetas de presentación, esas grandes aliadas

El networking es la capacidad de crear y mantener redes de trabajo. Realizarlo a plenitud no es tan sencillo como parece y amerita una estrategia integral que involucra varios frentes de trabajo. Uno de ellos es la manera en cómo nos presentamos a los posibles clientes. Las tarjetas de presentación son una herramienta tan necesaria cmo imprescindible para hacer conocer nuestro servicio o producto.

Presentar y representar

La función básica de las tarjetas de presentación es presentar mediante algunos datos esenciales nuestra información de contacto a la par del producto o servicio que ofrecemos.

Para que sean efectivas hay que reconocer y estimar con agrado su otra parte: ellas también nos representan. Van a ser quienes generen en quien las reciba las primeras ideas, el primero impacto, de nuestra marca o empresa.

Tendremos que valorar enormemente el color, la textura, el formato de presentación y la información que coloquemos en ella. El diseño, nuevamente, lo es todo: él hará que destaque nuestra tarjeta de presentación y que se sienta la relevancia de la información.

Avatares de las tarjetas de presentación

Son numerosos los diseños que podemos tener de una tarjeta de presentación. La clave está en crear una tarjeta que concentre y exprese lo esencial de nuestra imagen corporativa a la par de que introduzca ese “toque” extra que ofrecen nuestros servicios o productos, eso que los hace tan imprescindibles como incomparables.

Además, las tarjetas deben dar la sensación de creatividad, seguridad, profesionalidad y, sobre todo, cercanía. Y tal vez esto último sea ese gran plus que nos dan las tarjetas de presentación bajo un formato impreso: el contacto y la cercanía.

Texturas, formatos, colores

En recientes publicaciones comentamos la importancia de la comunicación entre el cliente y el diseñador para lograr los objetivos de un proyecto de diseño. Con las tarjetas de presentación existen algunas especificaciones que tendremos que atender.

Es necesario que sepamos cuál es el papel adecuado para nuestra tarjeta, el gramaje, el tamaño –los más comunes son entre 55mm x 90 mm, es decir, que pueda caber en un bolsillo o en una cartera-, la disposición de los elementos, las proporciones, los colores y la textura del papel.

Por ejemplo, los colores que se elijan serán importantes porque representan actitudes y sensaciones: son una gran fuerza que gana la información que colocamos en la tarjeta. Lo recomendable es que se elijan colores que sean coherentes con la imagen empresarial.

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